El principio…
|
|
|
|
|
|
Por aquel entonces, todos los lanyards eran caseros, y eso los hacía realmente inseguros. No había control sobre los materiales, ni control de calidad, ni ensayos consistentes. Como cualquier deporte joven, la apnea aprendió algunas de sus lecciones de seguridad por las malas, igual que le pasó al material de escalada en sus primeros años: probar, fallar, ajustar, repetir.
Hacia la calidad
En 2007 ya estaba harto de la falta de lanyards comerciales debidamente probados. Sin una fabricación estandarizada y ensayos rigurosos, un lanyard verdaderamente seguro sencillamente no es posible, y eso ponía en riesgo a toda nuestra comunidad.
Así que me puse a construir uno. Abordé el problema con mentalidad de ingeniero, buscando un nivel de ensayo y consistencia que el deporte no había visto antes.
Mejor con cada versión
La primera versión surgió tras incontables pruebas en mis propias inmersiones y con amigos, bajo la marca X-Ocean. Me inspiré mucho en el diseño y la fabricación de los inventos de surf: un sector con décadas de ensayos en condiciones reales y con exigencias sorprendentemente parecidas a las que debe soportar un lanyard de apnea.
Entre 2010 y 2012, los lanyards se produjeron bajo la marca Breatheology, con el campeón del mundo de apnea Stig Severinsen prestando su nombre al producto. Poco después, cuando la apnea despegó en Asia —en gran parte impulsada por Jean-Pol Francois— diseñé un lanyard para su empresa, Freediving Planet.

Nace FreeXperience
Tras más de 15 años refinando lanyards y métodos de ensayo, decidí seguir mi propio camino como fabricante independiente. Siempre he creído que la apnea debería ser un deporte accesible y gratificante, no uno caro.
Llamé a la marca FreeXperience, abreviatura de «Freediving with Experience»: bucear con foco, presencia y la confianza que da un equipo fiable. El objetivo era, y sigue siendo, dar a cada apneísta acceso a un equipo que haga posible esa experiencia.
Hoy sigo siendo el único fabricante de lanyards que desarrolla nuevos métodos de ensayo y publica los resultados abiertamente. Desde entonces han entrado otras marcas en el mercado, y eso es bueno: más competencia ha empujado a todo el sector hacia mejores diseños y estándares de seguridad más altos.
Más allá del taller
La aventura de FreeXperience empezó con los lanyards, pero la apnea en sí ha sido el hilo conductor de toda mi carrera. Entre 2005 y 2007 ayudé a construir los primeros materiales de formación de instructores de AIDA como parte del comité de educación, un trabajo que más tarde sirvió de base para los programas de apnea de SSI y PADI.
En 2009 fui elegido presidente de AIDA, cargo que ocupé hasta finales de 2015. Carla, a quien había incorporado para dirigir la comunicación de AIDA, tomó el relevo desde ahí.
Hoy formo a jueces AIDA e instructores de apnea por todo el mundo: sigue siendo mi principal actividad profesional. En muchos sentidos, FreeXperience empezó como un proyecto paralelo para resolver un problema de mi propia comunidad, y se ha mantenido fiel a ese espíritu: una afición que, de paso, mantiene a la gente más segura bajo el agua.
Hoy
FreeXperience sigue explorando lo que aún no se ha construido: nuevos materiales, técnicas de fabricación 3D e ideas que hacen avanzar el equipo de este deporte.
El principio con el que empezó todo no ha cambiado: Kaizen, mejora continua. Seguimos refinando, ensayando y publicando, porque en este deporte «suficientemente bueno» no basta.

Kimmo Lahtinen 2026
Freediving Instructor Trainer & Freediving Competition Judge Instructor

















